jueves, 12 de febrero de 2009

uh?

click, ya lo sabe, verdad?
ay weeeeeeeeey, yo tampoco le entendí... ahora si se excedió.
(y no tiene nada que ver con el amor y la amistad, porque no soy cursi)

lunes, 9 de febrero de 2009

Bici World Tour.

Y ahí estábamos, también estaba el Delfino y el guatemalteco ese que se andaba ligando a M. personajes que se volvieron mito esa noche. Cuando llegaron los gringos bicicleteros musicosos y se establecieron junto a nosotros (que huíamos de Delfino y el guatemalteco mala copa) empezaron a hablarnos a la clásica usanza de los extranjeros con los nativos. Intenté ignorarlos, pero nadie más parecía entender sus lamentables intentos por hablar “españal” por que ellos “amor México”. Si wey, lo que digas.

Bueno, la verdad es que ya luego empezamos a platicar más o menos bien, el alcohol me hace una persona agradable. Pero entre el ruido, su necedad de hablar “españal” y mi inglés de mala gana poco avanzábamos. Ahí estaban tres, el que es de Oregon, el que es de Boston y el que es de Florida, L., M. y yo, los de California quien sabe donde estaban, nunca los vi, ni siquiera cuando tocaron jo! me enteré que existían por que me lo dijeron los otros 3. Florida era un mamón. Como decía, todo hubiera ido más o menos bien de no ser por que de pronto me dejaron hablando con dos de ellos, Oregon y Boston, y ahí se fue todo al carajo, por que empezaron a hablar de la revolución y su jalada y media, su movimiento jipi, que si verde, reciclable-ecológico, venimos en bicicleta, somos primer mundo, guapos y cero que apoyamos la globalización… “we feel you, man” va, orale, estoy chupando y soy buena onda, se los pasé. Delfino no entendía un carajo. Pero cuando intentaron explicarme el zapatismo si me dieron hueva, por que claro que no hay nada como dos gringos veinteañeros-jipis-buena onda-revolucionarios-bicicleteros para explicar(me) el zapatismo, sure! they know better. Pendejos.



Como quiera que fuera después estaba dándole duro al pedal, por que soy buena persona, un poco por el alcohol, un poco por el desmadre, un poco por que… pues ¿por qué no? ya estábamos ahí. El asunto es que todos sus instrumentos y amplificadores eran impulsados por la acción del pedaleo constante, ora si que les pedaleamos sus bicicletas (no pude resistir el chiste por más que lo intenté .__.)

Neta estoy convencido que nadie escuchó la música, todos estábamos clavados viendo el desmadre de las birulas, quien no aguantaba ni madres, quien se quería hacer notar, quien nomás lo hizo por desmadre y si la noche lo permitía, ver quien tenía una insuficiencia cardiaca, jo!

Por supuesto en nuestra etílica necesidad de pervertir todo lo que nos llega, subimos al señor a la bici, los gringos no tenían la más remota idea de lo que pasaba y nosotros ni sabíamos que seguían tocando. Hermoso.

Imagino que amanecieron maldiciendo (desde el retrete) al que les dijo que beber pulque era fresco, condenando al infierno a quien les dijo que el pulque combinado con chela era “chide one!” por que a pesar de nuestras (en buen plan) mejores intenciones al decirles que beber demasiado pulque no es buena idea si no se es guatemalteco mala copa o Delfino, ellos insistían: “chide one!”. Laxante anyone? No? I Thought so.

Son tan divertidos los gringos, lo pasamos tan bien gracias a ellos ¡vuelvan pronto!

jueves, 5 de febrero de 2009

5,10,15...

Bueno lo del click ya lo saben ¿para qué les digo?
Tengo la sensación de que voy en sentido contrario, no sé en que momento equivoqué el camino.

Tan bien que iba.

domingo, 1 de febrero de 2009

No soy cursi.

un click más, como que ya es costumbreYo también quiero ser como él (juju).

jueves, 29 de enero de 2009

Made Houdini

más click... soy dumi.

Aun en estos días, después de tantos años, cuando visito a alguien me aseguro que su armario sea amplio.
jo!

domingo, 25 de enero de 2009

Don Palabras

sigan dando click, todavía no se cómo.
Estoy casi seguro que algo así sucedió cuando me nombraron.

Saludos a Volován y Quesillo, les deseamos lo mejor donde quiera que estén.

oh miren! viva el autor y su capacidad de representarse no una, sino dos veces, paradoja espacio-tiempo, el universo implotará.

jueves, 22 de enero de 2009

Una tarde o noche o tardenoche

ahi le dan click, todavía no puedo solucionarlo :P

me gustan además porque no hay gente en las calles.
(ya corregí la multitud de errores que tenía :P)

martes, 20 de enero de 2009

Reflexiones.

ahi le dan click en lo que resuelvo como hacerlas grandes :P



Las ventanas y yo tenemos grandes y hermosas historias.

domingo, 18 de enero de 2009

Nuevo año, mismo blog, nuevo blog.

Así que, como parte de mis propósitos para el nuevo año esta el darle un espacio dedicado y más público para Ciudad Chiquita, por que andar haciendo monitos así nomas a lo pendejo pues, tampoco.
Así que ahora empezaré a hacer otra cosa, dejando de lado los vuelos derivativos que solo yo entiendo y poniendo algo más claro y que tal vez un poco más podrán entender. Espero que no sea solo un arranque de nuevo año y que esta vez me mantenga firme, lo anterior pueden olvidarlo (no es que tenga mucho sentido o que lo entendieran muy bien :P).
Pues ahí andamos, empezaré a actualizar y espero hacerlo con buena frecuencia, pásenle.


jueves, 24 de enero de 2008

Ciudad Chiquita Fan Club

Algunas veces aquí en C. llegan cartas que se quedan semanas en la oficina postal, por que no sabemos nada de un tal Made, ni de una tal Glenda, mucho menos de una “M.” a saber quienes son todas estas personas, creemos que los niños lo hacen como tareas escolares, por que la verdad es que son muy incoherentes.

Y resulta que el otro día andaba por la vida corrompiendo menores, cuando me encontré con una chiquilla de lo mas molesta, no dejaba de hablar, preguntar, contar, describir, recordar y mencionar cosas en las que poco o ningún interés tenía; lo peor del asunto es que se dirigía a mi, como si me conociera, como si ya antes hubiéramos platicado, como si fuéramos amigos, pues.

Yo no sabía que decir, estaba confundido, un poco molesto y desesperado por las incontables e interminables palabras que salían de la diminuta boca de esta pequeña. Cuando por fortuna ( y necesidad mas bien) se detuvo a beber un poco de agua (de lo contrario su pequeña garganta no hubiera aguantado la siguiente hora de soliloquio que representó su respuesta) y le pregunte de la manera más indiferente y ajena posible: “¿entonces… de donde nos conocemos?” a lo que respondió, por supuesto, que no nos conocíamos, que ella nació y creció en una Ciudad Chiquita (?) y que por suerte (buena o mala) hasta allá habían llegado parte de las cartas que escribo a la gente de mi Ciudad Chiquita, seguramente en la confusión de la oficina de correos, a veces olvido poner la dirección o el nombre, algunas veces simplemente meto las cartas en sobres con un perrito dibujado a los buzones, la gente del correo no debe entender muy bien el destino, me imagino que por eso a veces no llega la carta a donde quiero que lleguen, (si te llega esta carta antes de que termine de escribirla, me avisas).

Dijo también que ella gustaba de leer las cartas que mandaba, que ella misma, al haber salido de su ciudad se había visto en la necesidad de escribir cartas. Que le parecía chistoso lo que me sucedía… a mí me parecieron una serie de locuras, pero como dije antes, es prácticamente imposible hacer que deje de hablar, cuanta alegría.

Al final accedí (después de muchas muchas muchas evasivas) a tomarme una foto con ella, para que no digan que es invento jojo.

Ciudad Chiquita, ¡mis polainas!